Suave y esponjoso bizcocho enrollado que en su interior puedes colocar el relleno que desees: mermelada, manjar, crema, etc. pero en esta ocasión subimos de categoría y preparé urna crema de queso de limón que está ara chuparse los dedos.
Mezcla la yemas con los 50 gr de azúcar. Batir a velocidad alta hasta lograr el punto Ruban o punto letra (las yemas cambiarán de color a un amarillo muy suave y la mezcla espesará). Reservar.
Para saber cómo separar las claras de las yemas revisa mi blog de tips https://lapequenasuiza.cl/2022/09/12/tip-no-16-la-forma-mas-facil-de-separar-las-claras-de-las-yemas/
En un bowl limpio, comenzar a batir las claras a velocidad baja junto con la pizca de sal. Ir Aumentando la velocidad de la batidora a medida que vayan apareciendo más burbujas. Cuando las claras se vuelvan merengues, ir incorporando los 70 gr de azúcar en forma de lluvia. Batir a velocidad alta, hasta que se forme un merengue más firme. (Debe formarse un pico firme en la punta de la varilla)

Agregar por partes la mezcla de las claras a las yemas, y mezclar con movimientos envolventes con una espátula.
Cernir la harina junto con los polvos de hornear e incorporar.
En un recipiente mediano vaciar un poco de la masa y colocar el aceite, la leche y la esencia de vainilla. Con la ayuda de una espátula, incorporar bien los ingredientes e incorporarlo a la fuente grande de la masa.

El horno debe estar precalentado a 170ºC.
La mezcla la colocaremos sobre una placa rectangular que debe estar cubierta con papel mantequilla. Esto último es muy importante, ya que el papel nos ayudará a enrollar nuestra masa, por eso este insumo es esencial en la preparación.
Emparejaremos la masa, y daremos unos tres golpes a la placa contra el mesón (tomamos la bandeja a unos 10 a 15 cm de altura sobre el mesón y lo dejamos caer, repetimos el paso 3 veces)
Hornearemos por 20 minutos, hasta que la masa esté bien dorada.

Una vez horneada la masa, la retiramos del horno.
Colocaremos una rejilla u otra placa del mismo tamaño de la que se horneó y la cubriremos con papel mantequilla. Comenzaremos a despegar el papel de la placa con la masa. La idea es que el papel mantequilla se mantenga adherido a la masa. Cuando hayamos verificado que todo el papel se ha despegado de la placa (hay que hacerlo con cuidado porque la masa aun estará caliente), colocaremos la rejilla o la segunda placa con el papel encima de la masa y rápidamente daremos vuelta la masa. El resultado es que la parte inferior del bizcocho ahora esté boca arriba.
Ahora comenzaremos a despegar el papel del bizcocho con mucho cuidado. Una vez hecho esto, revisaremos si es necesario cortar los bordes para que se vea parejo. Luego colocaremos encima un papel mantequilla nuevo y comenzaremos a enrollar (la masa estará entre dos papeles mantequilla, uno quedará en el interior y otro por fuera).
Ya enrollado, lo colocaremos dentro de algún molde o entre dos objetos para que no se abra. Reservamos.
Batir bien el queso crema para que logre una consistencia súper cremosa. Agregar el jugo de limón con la leche condensada, mezclar con un batidor de mano hasta que todo se incorpore bien. Colocar la crema de leche sobre la mezcla y batir enérgicamente hasta que todo haya espesado.

Desenrrollaremos la masa, le quitaremos el papel que está en el interior y colocaremos el relleno de la crema. Volveremos a enrollar (ahora será más fácil porque ya quedó marcada la vuelta) con cuidado y con la ayuda del papel mantequilla que quedó en la base de la masa. De seguro se saldrá un poco del relleno, pero eso lo podremos limpiar después.
Dejaremos el rollo envuelto en el papel mantequilla, lo envolveremos en film plástico para que mantenga la forma y lo llevaremos al refrigerador por dos horas.

Pasado ese tiempo, quitamos todo el papel (mantequilla y plástico), y podremos decorarlo con lo restante de la crema y azúcar flor.
Guardar refrigerado.
¡Muchas gracias por visitar la Pequeña Suiza!
¡Disfruta de la receta!